El resto marcha. Esperamos inquietos el desembarco masivo del resto de estudiantes. El barrio de momento sigue al 30%, pero la próxima semana cada kot alrededor de Ossenmarkt estará habitado al completo, en las residencias se notarán los inconvenientes del baño compartido y aquí, en Huikstraat, seremos tres y la escalera unipersonal temblará cada vez que uno entre o salga; flojeará cuando, además, coincidamos. Al menos, sugeriré, podremos hacer una especie de basura compartida: a 90 céntimos la bolsa (nótese el SINGULAR) oficial, con un día (UN DÍA) de recogida a la semana, ningún tipo de contenedor por la calle y multas astronómicas si incumples, creo que es una solución aceptable para un problema hasta ahora inconcebible en mi vida. ¿Que qué tal la adaptación? Pues hasta el catarro es bueno comparado con el sistema de basuras.
Estoy mala y me quejo, es así. Hasta que vuelvan la salud y el alboroto por estos lares, os deseo un buen comienzo de curso.
Qué horror XD Te entiendo, por mucho Erasmus, las toses, los mocos y la fiebre parecen arruinarlo todo. ¡Ánimo!
ResponderSuprimirTe seguiré en tu viaje desde Madrid;)
Saludos!
Yaiza.