martes, 6 de noviembre de 2012

Me voy a Tumblr

Me rindo y me cambio de plataforma. Ya me pasó con Wordpress: tardaba más en ajustar fotografías o conseguir que todo estuviera en orden que en escribir. Después de unos meses dándole vueltas y vueltas y vueltas a un cambio de diseño, he probado en Tumblr y lo he solucionado en diez minutos. La publicación es más rápida, los posts más fáciles de compartir y todo, en general, más visual (o cuco, como prefiráis). En unos pocos minutos más, también, he importado todo el archivo de entradas que tenía aquí.

Este blog, que sigue siendo tan personal y cajón de sastre como el primer día, al menos luce mucho más bonito ahora. Podéis seguirlo aquí: http://lalalalia.tumblr.com/

Y, en cualquier caso, sigo tan fiel como siempre a los 140 caracteres.

Besos,

Lía

lunes, 15 de octubre de 2012

Postcards from Granada (y la historia de los gitanos del Sacromonte)

El puente transcurrió así:














No como para quedarse a vivir, pero igual sí para bajar a hacer el hippie, comer vegetariano y tomar café árabe. 

Y para salir un rato de la jungla madrileña.

Hasta la próxima (vez que tenga algo de tiempo libre),

Besos,

Lía  

Actualización muy tardía: en su momento no tuve tiempo para explicar la historia que más fascinada me dejó de todo el viaje, que es la que transcurre entre la segunda y la octava foto. Pasado el mirador de San Nicolás, el masificadísimo mirador de San Nicolás, empezamos a callejear para subir a Sacromonte, la parte más alta de Granada, el barrio donde dicen que nació el flamenco. Su historia se remonta a la Reconquista y expulsión de los árabes y judíos de España: muchos terminaron asentados en esta zona, cavando cuevas, y a ellos se les unieron los gitanos nómadas. Poco a poco, las calles empiezan a verse vacías de turistas. Las casas se ven muy hippies (gente de Erasmus, pensamos). Suena una guitarra y por una puerta entreabierta que da a una 'vivienda' de una habitación, vemos a un chico sin camiseta tocándola. La postal es maravillosa, porque de fondo, desde la ventana por la que mira el chico, solo está la Alhambra. Pasado ese momento medio místico, seguimos subiendo y, además de miles de gatos por las calles, nos topamos con unos niños jugando a dar tiros: "ok, esto ya tiene más gracia", pensamos. 

Y, finalmente, desembocamos en el mirador de Mario Maya. El sol cae sobre la Alhambra, que por fin vemos en todo su esplendor. Ya no hay hordas de gente vislumbrándola a través de la pantalla de su smartphone a la búsqueda de la captura más típica: a diferencia de la terrible experiencia turística en el de San Nicolás, aquí solo hay una pareja, un pintor y varios granadinos a la puerta de una cueva tomando cerveza. La cueva es de una gitana, que sirve cervezas y sandwiches a vecinos y paseantes. Nos tomamos una, disfrutamos de la vida y uno de los vecinos, después de vacilarnos un rato y contarnos historias sobre la Alhambra, nos invita a pasar. El interior, foto 8. Llena de cosas, pintada de azul y a temperatura constante (esto es algo que también cuentan los guías): 22º, agradables en verano y calientes en invierno. Le damos las gracias, un par de euros por las molestias y se hace de noche. Bajamos de nuevo a la civilización y nos damos a las tapas granadinas.

El Sacromonte y cuevas como esta viven en un limbo urbanístico: obras ilegales, carencia de servicios y bares (o gitanas sacando cervezas a los vecinos) sin licencia. Es un barrio libre, apartado de todo, donde el tiempo está medio detenido y la gente, simplemente, vive. A los pocos días de volver, y aún flipada con la historia, Vice publicó un reportaje sobre los cavernícolas de la zona que confirmó ya del todo mi fascinación con este lugar: "conocí a todo tipo de gente: anacoretas cincuentones de vuelta de todo, inmigrantes africanos llegados en cayuco, neohippies con visión empresarial, orgullosos descendientes de los gitanos que retratara García Lorca en su Romancero Gitano, músicos de flamenco que por alguna razón aún no se han mudado a Japón (donde pagan mejor y no tendrían que tocar ante ebrias hordas de turistas), algún bala perdida alemán que agarró una señora insolación y ya no se movió de aquí, un par de gallegos, cómo no, e incluso un fugitivo de la ley del que yo no os he dicho nada". 

Por dios, no dejéis de leerlo y ver sus fotografías aquí.

El Sacromonte mola.

Besos,

Lía

lunes, 17 de septiembre de 2012

Cosas que han pasado últimamente

Luces de colores, purpurina, explosiones de confeti. Un frontman como venido de la marina estadounidense, con el corte de pelo hecho esa misma mañana (o casi), brazos fornidos y ajustada camisa negra de manga corta. 20.000 personas botando a ritmo de los hits discotequeros que el grupo lleva media década dejándonos disco tras disco. Ese espectáculo de masas que son los esperadísimos The Killers fue el encargado de cerrar la segunda edición del festival DCode. La crónica completa, aquí.



De frontman fornido al frontman menos frontman del mundo, otra crónica, más pequeñita, también aquí: The Bouncing Souls y Dave Hause en Madrid.

Y en mi otra casa, Emprendedores, un artículo de la Guía del Empresario de septiembre: entrevista sobre negocios en internet a la presidenta de la asociación española de economía digital, que en papel, como siempre, luce más bonita.

Todo para la egoteca, que para eso esto es un blog personal (y en las últimas semanas no me ha dado la vida de sí para actualizarlo de otra forma).

Besos,

Lía