Sufro últimamente -o quizá desde que las mañanas empezaron a ser inconcebibles sin café- de deprisismo. Lo noto porque cuando leo, periódicos, revistas o folletos, lo hago deprisa. Y las fotografías también las miro deprisa, igual que los vicios sociales que tengo en Internet. Como deprisa y hablo deprisa, y en el transporte público, como todo el mundo, voy deprisa. A veces creo que hasta duermo deprisa, por eso siempre me cuesta levantarme. Aunque cuando me levanto, no tardo: lo hago deprisa.
Eso sí, cuando se trata de escribir, me tengo que tomar mi tiempo. Si no, no me sale. La cosa es: a ver si se me pega y va todo un poco... menos deprisa.
¿Y a qué se debe esa velocidad? ¿La ciudad, la juventud, la vida moderna? :P. Debes tener la agenda de lo más apretada, pero supongo que eso no te supone un problema; es más, yo creo que es una virtud. Topicazo: mientras no dejes de disfrutar de las cosas que haces...Acabo de inventar la rueda, sí.
ResponderEliminarEl término "deprisismo" me ha hecho tanta gracia que me voy a permitir robártelo :).
Pues ahora mismo estoy desesperao!
ResponderEliminarEl último carrete lo compre en abril del 2009 en Barcelona, en una de estas tiendas de fotografía del Carrefour, pero ahora no encuentro por ningún lado tampoco!
Asco
Asco
Asco
!