viernes, 11 de febrero de 2011

Turismo en Amberes (II)

Creía yo que no, pero organizando todo lo que quería contar en estos posts dedicados al turismo en Amberes (y resto de Flandes) me he dado cuenta de que hay contenido para más de una entrada: sí, se recorre en bici en un par de horas, prácticamente, pero en realidad hay mucho por hacer, ver y explorar. Así que aquí me hallo para seguir con lo que ya empecé hace unos días.

- Aunque muy alejado del resto de sitios que suelen aparecer en las guías, es un tourist favourite según Use It, : Cogels Osylei, la calle de las casas bonitas, construidas entre 1894 and 1906 y de estilo Art Nouveau. Por la zona hay poco más, pero es un buen punto de partida para conocer el ‘dentro’ de Amberes, esos barrios y calles por lo que uno no pasaría de otra manera. De hecho, en Use It reseñan el barrio, que se extiende alrededor de las plazas de Draak y Dageraad, como una especie de pueblo dentro de la ciudad “where people still know each other’s name”. Yo doy fe. También de que la zona es bien merecedora de un paseo.

- No es ni tourist ni favourite, pero tiene su punto curioso: Carnotstraat, su continuación en Turnhoustsebaan y las calles de alrededor. Es la zona multicultural de Amberes, (muy) alejada del stylish barrio Zuid, pero donde ir cualquier mañana si lo que te apetece es ver vida, y movimiento, y gente comprando, y tiendas de frutas, o de todo a cien. Que a veces también apetece.

- Como prácticamente toda ciudad europea, excepto Madrid hasta que Gallardón ha terminado la Calle 30, Amberes tiene un río, el Escalda. Y un puerto, que ha sido y es, por cierto, bastante importante para su economía. Para incluirlos en una ruta turística por la ciudad, que es lo que interesa ahora, también tienen su punto, sobre todo si el tiempo acompaña. Hacia el norte, por Noorderlaan, suele encajar un plan de picnic, barbacoa y botella de vino mientras ves el atardecer. Hacia el sur, cruzando el Sint-Annatunnel (un paso subterráneo que conduce al otro lado del río), llegamos a un barrio residencial en el que no hay nada salvo a) la mejor panorámica de Amberes (para que os hagáis una idea) b) veinte minutos de paseo por Thonetlaan hacia la playa, de nuevo especialmente recomendable si el cielo belga da tregua y sale el sol. Aunque sea un rato.

Besos,

Lía

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