jueves, 17 de junio de 2010

Evasión roja

El Mundial no ha hecho más que empezar, y, aunque soy una de esas 22.194 22.541 personas a las que el asunto se la trae floja, no puedo vivir ajena al tremendo despliegue de medios organizado para cubrir este mes de omnipresencia futbolística en un país en el que, por cierto, millones de personas viven en chabolas, los hospitales no están equipados, los colegios son barracones y que no verá un duro de los beneficios de la FIFA. Pero ésa es otra historia. Las historias a las que me ahora refiero van en otra línea: desde las fotografías a los pies de los jugadores españoles hasta la culpa que tiene Sara Carbonero de que a Casillas le metan un gol. Hay también cabida para ingeniosas portadas de periódicos, aún más ingeniosos artículos sobre la superioridad de nuestra selección frente a la suiza y tertulias futbolísticas con expertos de alto nivel. Los periódicos han dado forma a bonitos especiales en sus webs, Twitter se colapsa cuando hay partido y Media Markt atrapa a los más fieles prometiendo televisores gratis si España gana todos los encuentros... oh, lástima. Perdonadme por tanto enlace a contenido de calidad, pero es que La Roja tiene el monopolio informativo y, diría, mental, de media (o más) España estos días.

La evasión es bella, y no seré yo quien lo niegue. Si entre los exámenes, el tiempo otoñal que nos está regalando junio y los madrugones del horario de verano, tenemos, encima, que preocuparnos porque el día que tengamos un contrato nos puedan despedir con bastante menos dinero de indemnización que hasta ahora, no ganaríamos para disgustos. Bueno, matizo: antes de alarmarnos por eso tendríamos que hacerlo porque la ley nos obsequia, ahora, con cinco años de contratos de 400 euros en contratos de 400 euros desde que terminemos la carrera. Hasta los, no sé, ¿28 años? Yo también prefiero no pensar en ello. O pensar antes en fútbol, si me apuras.

Pero hay quien va (bastante) más allá e incluso pagaría por que la evasión se alargara hasta el 11 de julio y terminara bien. El -no sé hasta qué punto- estudio de ING que afirma que "los españoles estarían dispuestos a pagar una media de 100 euros para que la selección española ganase el Mundial" es, posiblemente, lo último que me faltaba por oír para terminar cayendo en comentar, también, el omnipresente encuentro futbolero. 20% de paro y los españoles pagarían por ver ganar a su equipo. ¿Estamos gilipollas o qué? Ah, no, que sólo estábamos evadidos.

5 comentarios:

  1. Curiosa y buena manera de hilvanar temas aparentemente distintos.

    Chapeau!

    Los españoles son tan simples que con un triunfo de 'su selección' se olvidan el resto de problemas.

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  2. Sí, yo también intento con todas mis fuerzas pasar del tema futbolístico pero no hay manera!! Estoy al tanto de cuantos partidos tiene que ganar España para pasar a la sigueinte ronda, sin haber visto ninguno....

    Y estoy de acuerdo con lo de simplones del comentario anterior...

    A que te refieres con lo de contratos de 400 €? Bolonia?

    Saludos

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  3. Después de enterarme de lo de tu beca entiendo bastante más el tono este de indignación-sardonismo-amargadecepción.

    Que no deja de ser grandioso, eh.

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  4. Coincido contigo... me pone de tan mal humor el fútbol y lo que mueve... Soy ashenladyx3 de twitter :) Te sigo!

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  5. En el concierto de Muse en Madrid, mientras se hacía cola y jugaban contra Suiza, la gente estaba con los cascos. Mañana mis amigos no quieren quedar porque ¡¡¡¡oh vaya, hay partido!!!!

    Sí, estamos gilipollas.

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