jueves, 20 de enero de 2011

Karmeliet

Un té, el (posiblemente) modelo de lámpara que menos me gusta del IKEA (pero que venía con el estudio, así que no me quejaré) y este grupo, del que ya había oído hablar y del que por fin he comprobado que son cracks (algo que también deberíais hacer ahora vosotros). Mucha paz ahora mismo: cualquiera diría que mañana tengo un examen oral (encima), el afortunadamente último de estas dos semanas de reclusión en el hogar como nunca antes en mi vida (en serio).

Pero el caso, más allá de todos estos estúpidos paréntesis, es hoy añadir otro clásico a la categoría de cervezas MUST en Bélgica: la de arriba es la Tripel Karmeliet, reconocida no sólo por lo buena que está (pero qué cerveza no está buena aquí) sino también por su majestuosa copa, que podéis ver en la foto. En Amberes, en concreto, hemos descubierto el Barracuda (Ossenmarkt, 20) un bar en el que la ponen de barril, cosa que hace que esté bastante más fría que sacada de la nevera. Delicious. En el Barracuda, por cierto, tan pronto se marcan el Songs for the Deaf como el London Calling, por poner un par de ejemplos y recomendar el bar a todo el que se pase por aquí.

Los días venideros se presentan muy de despedidas, antes de que la ciudad se quede bajo mínimos tras el exilio masivo que está por llegar, y muy de turismo después. Desde septiembre aquí y no hemos conocido museo: tela. Le ponemos remedio de aquí a un par de semanas. Y luego, vengo aquí a contarlo por si a algún turista le interesa.

Hasta entonces, besos,

Lía

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