domingo, 12 de febrero de 2012

El Instagram de las cámaras desechables

Ayer fui a recoger las fotos de una cámara desechable que había llevado a revelar y los resultados fueron tristes. Llenos de unas extrañas rayas verdes que ni el señor de la tienda llegó a entender (el ruido hubiera tenido lógica, pero no era ruido, eran malditas rayas verdes; en el laboratorio dijeron que el negativo estaba rayado, él lo miró varias veces y me aseguró que no - ni idea). La cámara en cuestión era una Kodak que compré en un viaje reciente: dadas las extraordinarias dimensiones de maleta que permite llevar Easyjet, no llevé la réflex y siendo mi móvil el peor móvil del mundo tampoco me fiaba de poder hacer fotos sin parar con él. Así que compré una desechable. Ocho euros. ¡Pam!

Si en algún momento tuve fe y esperaba grandes resultados de una desechable de ocho euros fue porque, hace unos meses, descubrí por casualidad LA cámara desechable. Era abril y Naiara y yo nos íbamos al Groezrock (quién pudiera ir este año eh). Como estar cuatro días de camping y conciertos no era compatible con llevarse las digitales y perderlas, bajamos al random supermercado a comprar un par de cámaras. 2 euros sin flash y 4 con flash. Las llevamos, estuvimos cuadro días de camping, conciertos, no-duchas, no comida, no agua y mucha cerveza, fuimos muy felices y volvimos a la tediosa rutina de vida Erasmus. La sorpresa llegó al terminar los carretes a la vuelta, revelarlas y recoger los resultados.

Primavera en Amberes


Cerveza en Amberes

De fiesta con un caballo

Esto es el faro de Moncloa

Abril de 2011

Miguel


Último día del Groezrock


Quizá en pantalla no se aprecie como en papel, porque además las he escaneado sin ajustar brillo ni contraste ni nada. Pero en papel se ven brillantes, con colores muy vivos y contrastados. Pero sin forzar. Y con un pequeño viñeteado natural PRECIOSO. Repetid conmigo: dos euros sin flash y cuatro euros con flash.

El tesorito está solo al alcance de unos pocos: los holandeses y los belgas. Lo venden en Kruidvat, un random supermercado de allí. Supongo que no es casualidad que en la comunidad Lomography (que mola mucho pero no deja de ser un poco el Starbucks de la fotografía - pagar más por la marca que por la calidad del producto) ya las hayan descubierto. Me encanta también esta chica que proclama el amor infinito a las desechables: "whether you take 200 or 400 ASAfilm depends mostly on the weather, but 400 ASA has always been my favourite, whether it’s in a disposable or a Lomography camera. So actually you cannot go wrong. Hema, Kruidvat, Action: they all kick ass!". No, amiga. Hay Kodaks de 8 euros que de resultado dan rayas verdes. 

Aquí también hablan de ella, aunque no tanto. Pero me ha gustado su conclusión:  In Photoshop you can also reach all those effects. Then you paint more than a photographer. That is the clock back to the beginning of photography, to the time when photography was a surrogate for painting. Sensato, ¿no?


¿Alguien sabe de alguna otra desechable tan instagrameable - bonita y barata? Tengo pendiente probar las de Tiger: Tiger es LA nueva tienda, el IKEA de las cosas, barato y danés. Quizá dé resultados parecidos, ya os contaré.


Feliz domingo,


Lía



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