lunes, 6 de febrero de 2012

La vida diaria del conductor de autobús

Desde que viajo en metro mi vida es un poco más aburrida. En mis, antaño, eternos viajes Tres Cantos-Madrid y viceversa solía terminar hablando con los conductores sobre todo y nada en general (son muchas horas y años de autobús, ¿vale?). No hace mucho, me reencontré con uno de mis conductores de autobús favoritos y, entre otras cosas, me puso un poco al día sobre cómo iba la empresa. Además de explicarme cosas de tanto interés general para todos vosotros, amigos de la red, como los cambios de línea, me dijo que la empresa iba muy bien y que no paraban de entrar conductores nuevos.

¿Buscas trabajo?
 Los autobuses son necesarios (más cuando estamos en crisis y tener coche es una ruina absoluta - sabéis todos que sí), e, igual que los autobuses, personas que los conduzcan. Hay curro de conductor de autobús, vamos, por lo menos en las líneas ALSA. No es necesario más que tener una categoría de carné especial (¿dos o tres meses?) y si encima tienes la suerte de encontrarte a gente tan charlatana (¿soy mi madre hablando?) como yo en los trayectos, es posible hasta que sea un trabajo AMENO.

La sobrecualificación
 Para ser conductor de autobús no hace falta licenciarse en nada. No paro, últimamente, de leer aquí, allá y en Menéame (basta) textos apocalípticos sobre sueldos de mierda para gente con carrera, fuga de cerebros y comentarios, en general, sobre el dineral que se ha dejado el Estado en, atended al concepto, sobrecualificar a gente que ahora está 'perdida' porque no encuentra trabajo 'de lo suyo'. Obviando (de momento) la calidad de esa sobrecualificación (OJO) el otro día leí algo sobre el tema que me pareció bastante revelador.

Lo dice Krugman
 Sobre muchas de estas cosas suelo reflexionar, a veces en alto, pero esta vez no seré tan sabelotodo. Esta vez lo dice Krugman, que algo del tema sabrá puesto que tiene un premio Nobel de Economía. Krugman escribe en The New York Times (que digo yo que algo de criterio tendrá también) y sus artículos son traducidos para El País (aquí es que no tenemos premios Nobel de Economía). El martes pasado tuve mi examen de Información Económica y una parte consistió en leer y analizar un artículo de Krugman. Me tocó un artículo llamado Titulaciones y Dólares que no parece que en su momento tuviera mucha repercusión: 53 votos, algún twitteo. Aunque es de hace un año y va sobre Estados Unidos, lo que dice me parece perfectamente aplicable al aquí y ahora de España.

Entre otras muchas cosas que se pueden leer en el propio artículo, me quedé con una: "la idea de que enviar más jóvenes a la universidad puede restaurar la sociedad de clase media que antes teníamos es una falsa ilusión. Ya no es cierto que tener una titulación universitaria le garantice a uno un buen trabajo, y se está volviendo menos cierto con cada década que pasa (...) Lo que no podemos hacer es llegar adonde tenemos que ir limitándonos a darles a los trabajadores titulaciones universitarias, que puede que no sean más que entradas para trabajos que no existen o que no proporcionan sueldos propios de la clase media".

Primero, porque muchos trabajos técnicos pueden hacerlos, y cada vez más, las máquinas. Segundo, porque tu competencia es todo el mundo: vía ordenador, los cualificados pueden trabajar a distancia y vía, triste pero cierta, deslocalización, tu iPhone puede fabricarse en China. Este último link, también de un artículo del New York Times, explica lo jodido que lo tiene la clase media con LA QUE ESTÁ CAYENDO. Krugman propone un refuerzo de la clase media en cuanto a derechos. Y no en cuanto a titulitis.


La titulitis
¡La educación mola! Ir a la Universidad, si te enseñan bien (obviaremos de momento la española), es personalmente enriquecedor. Pero no es un pasaporte hacia un trabajo que te solucione la vida ya para siempre. Y como no lo es con una carrera, no lo es con dos, ni con dos + master, ni con tres + dos máster + un postgrado o dos. O tres, por mucho que haya gente que se empeñe. En USA igual es más sangrante porque la gente se hipoteca para ir a la Universidad, pero yo no vivo en USA sino en España, y aquí lo que veo es que, como de momento, la Universidad es tan accesible (y que así sea por mucho tiempo, que nadie me malinterprete) que mucha gente se saca una y otra y otra carrera y máster dado que no hay trabajo y que hay poco mejor que hacer. Y luego, cuando salen, sobrecualificados alias llenos de títulos se quejan de que no hay trabajo.


Tu economía no crea puestos de trabajo sobrecualificados
Malas noticias: en nuestro país no se crean puestos para sobrecualificados. Estudiar una carrera o dos o tres no es un pasaporte a entrar en una empresa 'de lo tuyo' ya para siempre. Pero hay trabajos que, de momento, siguen siendo necesarios y que no pueden deslocalizarse, como el de conductor de autobús. En ALSA buscan. Y puede ser divertido. El de camarero también. No solucionan la vida, ¿pero quién quiere la vida solucionada con 22 años, recién salido de la carrera...? El que lo haga, ya sabe lo que hay, y para éstos Krugman propone recuperar y reforzar los derechos de la clase media. Pero como eso lleva tiempo y no parece que los políticos lo tengan como prioridad, mientras tanto, y ya que hay muchos jóvenes y sobrecualificados sueltos, he encontrado alguna opción más en este gran mundo que es Internet: 


Buscarse otro hobby, tan sencillo como satisfactorio, con el que autorealizarte mientras dure el trabajo no cualificado, tipo conductor de autobús, y se refuercen los derechos de la clase media (esto es más o menos lo que se ha hecho siempre).

- Autorealizarse, autogobernarse y escribir un post cada día hasta que tu blog se haga famoso: un hobby convincente, como todo ese blog, que requiere algo más de paciencia pero que te puede hacer famoso (y esto lo puedes hacer gracias a un tesoro llamado Internet).

- O hacerse emprendedor, muy de moda en este 2.0 en el que nos hallamos, y crear a tu medida el puesto sobrecualificado que te apetezca. Eres libre para crear una empresa y ganar dinero con ella.

Creo que, en cualquier caso, cualquiera de las opciones de arriba resulta más productiva que las colecciones de títulos (eso lo dice Krugman) y que los lamentos (esto ya lo añado yo).


Besos,


Lía 


1 comentario:

  1. Realmente prefiero otras alternativas que me permitan poder ganarme la vida de una manera satisfactoria conmigo mismo, sin necesidad de tener colgados títulos que no me van a reportar lo que yo busco.
    Fomentemos los hobbies aparte de la jornada laboral, que tal vez sean mas importantes.

    frnvent@hotmail.es Fran ventura

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