sábado, 2 de junio de 2012

Y cambiar (II)

Nos pasamos la vida esperando el verano y, cuando llega, recordamos que es una mierda. Ya están aquí junio y los 30º a la sombra, y, por delante, tres meses muertos porque el calor no te deja dormir, el trabajo no te deja trasnochar y todos los proyectos para "todo el tiempo libre que tengo ahora que no hay clase" se derriten al sol de esta ciudad-infierno.

No sé si es solo una cuestión estudiantil esto de que los años no se dividan en años sino en cursos: de septiembre a junio pasan cosas y tanto uno como otro son épocas de cambio. Así que llega junio y puedo decir que adiós, 2011: adiós primer piso de la independencia, adiós nostalgia Erasmus, adiós adaptación a los cambios del julio pasado y adiós estrés pre-licenciatura y vida adulta. Total, las jugarretas administrativas me retienen unos meses más en la UCM y de repente me parece hasta buena idea. Seguro que si no estaría en plan: ¿y ahora qué?

¿Será, también, porque me mudo a un sitio muy bonito?

Nos leemos desde el corazón del casticismo madrileño, que este año promete, por lo menos, cosas que contar.

Besos,

Lía

No hay comentarios:

Publicar un comentario